FINESTRA , Asesores Financieros

FINESTRA MEXICO , Asesores Financieros mexico

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Informe Finestra
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Andar sin reglas


Franco Daniel Gómez


Mientras bailaba una canción de Shakira en una graduación, recordé que la colombiana tiene una canción llamada “Reglas”. Camino a casa la puse en el coche: “Y sabes que por nosotros hare, siempre lo correcto, pero tal vez me demore en volver a cambiar las reglas…Usa los ojos sólo para mirarme, usa la boca, sólo para besar mis labios, somos ramas del mismo árbol viejo”.

Al día siguiente, desperté pensando en una nota que leí en Forbes sobre la necesidad de que se aplique o se haga más sólida la regulación que existe en la gobernanza de las empresas.

A veces queda la impresión de que las entidades gubernamentales son laxas para controlar que una empresa tenga malas prácticas corporativas, debido a que eso redituará en multas millonarias o que el fantasma de la corrupción permite que en este ámbito haya impunidad.

En 1997 las tiendas francesas Auchan llegaron a México, en unos años instalaron cuatro sucursales en la Ciudad de México y una en Puebla. Luego de cinco años y después de meses de negarlo, se retiraron del país en 2003, año en que Comercial Mexicana compró sus cinco tiendas, casi a la par personal de la empresa comenzó a especular en el mercado bursátil con derivados financieros sin consultar a nadie o en complicidad con su estructura.

Informe Finestra

Comercial Mexicana apostó a comprar deuda en dólares y confió que el peso se mantendría sólido, pero llegó la crisis mundial de 2008 y la situación se hizo insostenible. En septiembre de ese año reportaron una deuda de más de mil millones a la Bolsa Mexicana de Valores y una semana después a sus accionistas les dijeron que sus pasivos eran de dos mil millones de dólares.

La empresa se declaró en insolvencia de pagos y tardó meses en reestructurar su deuda. Fue Nafin la que apuntaló a la empresa con una línea de crédito para salvarla, una instancia gubernamental salió al quite, pero el daño ya estaba hecho, los inversionistas vieron reducida sus ganancias: la culpa fue de quien creyó que las coberturas eran buena idea para ganar mucho, rápido y literal, con dinero ajeno, bajo la complacencia de muchos ojos.

El caso de Comercial Mexicana es ejemplar respecto a lo que no se debe hacer con los derivados, pero también de cómo es fácil romper las reglas, colocar en riesgo la economía nacional y evadir castigos, los cuales, no pasan de una multa.

Si bien hay un Código de Buenas Prácticas Corporativas hecho por el Consejo Coordinador Empresarial, hay un largo listado de formas para destrozarlo sin que el gobierno o los iguales pasen más allá de la sorpresa de cómo una entidad se atrevió a jugar a la ruleta rusa frente a todos y nadie dijo nada.

El telón de fondo es la impunidad, como en el caso de políticos detenidos por corrupción, quienes no pagan lo mismo que el futbolista Rafa Márquez o el cantante Julión Álvarez, acusados de lavar dinero, que un Emilio Lozoya, ex director de Pemex, señalado de recibir sobornos a cargo de la constructora brasileña Odebrecht y la constante es lo fácil que se rompen las reglas sin que haya consecuencias.

“Tal vez me demore en volver a cambiar las reglas”…, canta Shakira.



Informe Finestra
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Año 8 Vol. 9     1 de Septiembre de 2017
Informe Finestra

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Andar sin reglas
Mientras bailaba una canción de Shakira en una graduación, recordé que la colombiana tiene una canción llamada “Reglas”. Camino a casa la puse en el coche: “Y sabes que por nosotros hare, siempre lo correcto, pero tal vez me demore en volver a cambiar las reglas…Usa los ojos sólo para mirarme, usa la boca, sólo para besar mis labios, somos ramas del mismo árbol viejo”.

Al día siguiente, desperté pensando en una nota que leí en Forbes sobre la necesidad de que se aplique o se haga más sólida la regulación que existe en la gobernanza de las empresas.

A veces queda la impresión de que las entidades gubernamentales son laxas para controlar que una empresa tenga malas prácticas corporativas, debido a que eso redituará en multas millonarias o que el fantasma de la corrupción permite que en este ámbito haya impunidad.

En 1997 las tiendas francesas Auchan llegaron a México, en unos años instalaron cuatro sucursales en la Ciudad de México y una en Puebla. Luego de cinco años y después de meses de negarlo, se retiraron del país en 2003, año en que Comercial Mexicana compró sus cinco tiendas, casi a la par personal de la empresa comenzó a especular en el mercado bursátil con derivados financieros sin consultar a nadie o en complicidad con su estructura.

Informe Finestra

Comercial Mexicana apostó a comprar deuda en dólares y confió que el peso se mantendría sólido, pero llegó la crisis mundial de 2008 y la situación se hizo insostenible. En septiembre de ese año reportaron una deuda de más de mil millones a la Bolsa Mexicana de Valores y una semana después a sus accionistas les dijeron que sus pasivos eran de dos mil millones de dólares.

La empresa se declaró en insolvencia de pagos y tardó meses en reestructurar su deuda. Fue Nafin la que apuntaló a la empresa con una línea de crédito para salvarla, una instancia gubernamental salió al quite, pero el daño ya estaba hecho, los inversionistas vieron reducida sus ganancias: la culpa fue de quien creyó que las coberturas eran buena idea para ganar mucho, rápido y literal, con dinero ajeno, bajo la complacencia de muchos ojos.

El caso de Comercial Mexicana es ejemplar respecto a lo que no se debe hacer con los derivados, pero también de cómo es fácil romper las reglas, colocar en riesgo la economía nacional y evadir castigos, los cuales, no pasan de una multa.

Si bien hay un Código de Buenas Prácticas Corporativas hecho por el Consejo Coordinador Empresarial, hay un largo listado de formas para destrozarlo sin que el gobierno o los iguales pasen más allá de la sorpresa de cómo una entidad se atrevió a jugar a la ruleta rusa frente a todos y nadie dijo nada.

El telón de fondo es la impunidad, como en el caso de políticos detenidos por corrupción, quienes no pagan lo mismo que el futbolista Rafa Márquez o el cantante Julión Álvarez, acusados de lavar dinero, que un Emilio Lozoya, ex director de Pemex, señalado de recibir sobornos a cargo de la constructora brasileña Odebrecht y la constante es lo fácil que se rompen las reglas sin que haya consecuencias.

“Tal vez me demore en volver a cambiar las reglas”…, canta Shakira.


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